Desde el Sector Social de la Compañía de Jesús queremos recordar que no estamos ante realidades lejanas ni inevitables, sino ante heridas abiertas en la humanidad, donde la dignidad de tantas personas está siendo negada de manera continuada. Nombrar estas realidades, sin simplificarlas ni justificarlas, es un primer paso para no caer en la indiferencia.
En este contexto, la llamada del Papa León XIV resuena con especial claridad. Desde el inicio de su pontificado, ha insistido en que la paz que buscamos no puede construirse desde la lógica de la fuerza:
“Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante”.
Una paz que —como también ha señalado—:
“no es disuasión, sino fraternidad; no es ultimátum, sino diálogo”.
Se trata de una apelación a los responsables políticos y también de una interpelación personal. Porque la paz verdadera consiste en silenciar las armas, pero también en transformar el corazón y las relaciones que sostienen la vida común.

Desde ahí queremos situarnos. Para disponernos a una mirada más honda: una mirada que se deja afectar, que busca comprender y que, poco a poco, va descubriendo qué pasos son posibles hacia una paz que no sea solo ausencia de violencia, sino camino compartido de justicia.

Porque la paz —desarmada y desarmante— comienza en lo más hondo de cada persona, y se hace real cuando toma forma en vínculos restaurados y en una voluntad perseverante de no apartar la mirada del sufrimiento del mundo. Una PAZ que brota de la fe y a la vez es una PAZ que clama justicia y compromiso político para el bien común.

La paz no es un horizonte abstracto, sino una tarea profundamente política en el sentido más amplio del término: una forma de organizar la vida común que ponga en el centro la dignidad humana. Una política para la paz que no se limita a la gestión del conflicto, sino que se pregunta por las condiciones que lo hacen posible y por las vidas concretas que quedan al margen.
Desde Jesuitas Social y las fundaciones, equipos y centros sociales que lo conformamos invitamos a construir PAZ desde cada una de nuestras acciones, iniciativas de incidencia, sensibilización, oración, trabajo comunitario, cooperación internacional, ayuda humanitaria o intervención social.
Hemos querido lanzar esta página como formato vivo para la promoción de una cultura de la PAZ y no violencia desde nuestras instituciones y en alianza con otras redes, colectivos, movimientos con los que compartimos inspiración y compromiso con la justicia.
Creatividades, materiales y recursos visuales para promover una cultura de paz y no violencia
© Pueblos Unidos
Declaraciones, reflexiones y análisis que nos invitan a pensar la paz desde la justicia, la dignidad humana y el compromiso colectivo.
Propuestas educativas para promover una mirada crítica, empática y comprometida con el cuidado de la vida.
© Monteserín Fotografía
© Carmen Moreno
Espacios para detenernos, mirar el mundo desde la compasión y sostener la esperanza frente al sufrimiento.
Información y recursos sobre las emergencias humanitarias que acompañamos desde nuestras organizaciones y redes aliadas.
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